Quizá os haya pasado, que os llamen un día para mediar en un conflicto, uno de esos entre un amigo y su novia. Pues sabed que si vais os exponéis a convertiros en un arma arrojadiza, en un enemigo muy peligroso para vosotros mismos. Y que sepáis que si no tenéis cuidado el problema de ambos acabará por atraparos. ¿Qué como lo sé? Pues porque yo la cagué y olvidé lo más importante, cuando estas cosas pasan los mediadores, sobran.
Advertisement