
Oststrand, Berlin
Tengo una lista de sitios a los que fui cuando me dejaste solo en Berlín.
Intenté evitar Potsdamer Platz, Kurfürstendamm y todos esos sitios del oeste donde solo crecen grandes avenidas para turistas, centros comerciales, Mc Donalds y el carácter impersonal que pone triste a la gente sensible.
Vagué por Friedrichstrasse, Oranienburgerstrasse, Kastanienallee…
únicamente salí de Mitte y crucé al otro lado del muro para alcanzar SkalitzerStrasse.
Kreuzberg me hizo pensar en nosotros mientras estaba con Kristine tumbado sobre la arena de Oststrand mirando satelites que perdían altura.
Fui feliz durante tu ausencia y feliz contigo. Nos quisimos como extranjeros en aquella isla llena de heridas de guerra. A ella le debo haberte encontrado, haberte perdido y haberme cambiado la vida.
De hecho, me gustó tanto tu blog que lo he recomendado en el mío, sí, señor.